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“Devolver el saludo”.

Publicado: junio 10, 2013 en Artículos

cielo-infierno

Que sea pronto ese hasta luego,

porque el cemento me llega hasta los tobillos

y oigo el ruido de cuchillos afilarse en la cuerda.

He bebido más de la cuenta, de la fuente que mana

soledad, alcohol y otras locuras.

Vos hacés volar los corazones, poeta.

Yo he soñado que me tocabas con las manos.

Poemas desparramados y tubos de Xanax,

y a toda hora silbando la tetera

con el té de Peperina y el quema quema.

-Salía de matina y te traía flores frescas,

el Clarín, medias lunas, cigarrillos

y sandwiches de miga-

Trazaba garabatos de tinta china en tu cuadril,

tu leías a Alejandra en porteño

con voz azul, cadenciosa y sosegadamente.

Yo leía en braille un paréntesis,

-azabache y rojo flamígero-,

cerrado entre tus muslos tan llenos,

Sacaba la lengua y hacía carantoñas,

cuando te enteres de que soy un buen chico,

-te decía-  ¿tratarás de liquidarme?.

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* Laszlo García se reserva los derechos de autor de este texto.

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voceros 1

(Primera parte)

Un popurrí informativo atiborra las cabezas de los hombres a lo largo y ancho de la tierra. Nieva a toda hora, espolvoreada en el aire, oscilando de aquí para allá, posándose sutilmente sobre las hombreras, sobre el pelo, cubriendo con una alfombra los espíritus de los hombres; la información.

Cualquier hecho noticioso que acontezca donde quiera que sea, en el páramo más remoto que pueda imaginarse, en los confines de la civilización, llega a nuestras pantallas de conglomerado, a nuestros ojos y oídos en lo que dura una gota de agua en el infierno. Ese prodigio de la globalización, de la universalización de las ideas, se convierte a menudo en un caballo desbridado que golpea la puerta de todas las casas. Uno pude escurrirse de ese maremoto retirándose completamente, recogiéndose,  caminando en dirección contraria a los cables negros que corren paralelos, lejos de la corriente eléctrica, viviendo en una comunidad Inut, en mitad de la sabana tropical, o encima de uno de los riscos petrificados de la Tierra del Fuego…, de lo contrario, permanecemos tan expuestos como un pichón ciego.

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Hoy por hoy, incluso el pobre diablo más desauciado del mal llamado primer mundo tiene acceso a diarios, televisores, revistas, internet. Lo cual quiere decir; imágenes, frases, ideas, percepciones, conclusiones, reacciones. Esa masa informativa, en este momento, presenta unas dimensiones y un radio de alcance monstruosos. Es además periférica, adictiva, antropomórfica  y de mala digestión. El conocimiento nos lo tragamos con el café con leche, consciente o inconscientemente, y toda esa marabunta de conocimiento tiene la forma de un océano infinito que se escapa a la mirada humana, pero ese océano  tiene tan sólo un centímetro de profundidad.Representa un duro forcejeo ceñirse a lo concreto, desgranar la mazorca informativa grano a grano y arrojar al tacho de la basura aquello que “nos está de más”.  Es una mala digestión, flatulenta y soñolienta, produce urticaria y cefalitis, pero es tan necesaria como mantener las manos sobre el volante en una carretera de curvas. Uno debe seleccionar bien la mierda que se fuma. Uno debe decidir la cantidad de mierda que está dispuesto a fumarse, y sobretodo, distinguir cual es el color de esa mierda, su procedencia. El abanico es amplísimo, mucho más de lo que nunca fue. Un ciudadano de mitad del siglo pasado, pongamos que un ciudadano de París, Roma, Barcelona o cualquier otra principal capital europea podía tener acceso a dos o tres centenas de libros, cinco o seis periódicos, y a todo aquello que pudiera ver y oír de boca de sus vecinos. Nuestro ciudadano del siglo pasado digería calmosamente los conocimientos con que se nutría, los sopesaba y sometía a la luz de la razón, los ponía bajo la lupa, y si guardaban afinidad con su manera de entender el mundo, si le interesaban, los colocaba cuidadosamente en su estomago, regándolos con un buen vaso de vino. Nuestro problema, -digitalizados, internetizados y con cientos de cables brotándonos de las orejas y el culo- es radicalmente diferente. Estamos sentados a la mesa de un gran banquete con toda clase de comida y bebida, con todas las viandas que puedas imaginar, un surtido inabarcable sobre una mesa que se prolonga a lo largo de los cinco continentes… y no sabemos dónde morder. Apenas empezamos a asimilar un conocimiento, una idea, cuando, en el mejor de los casos, aparece otra más nueva, más definitiva, más relevante…, o surge de pronto otra corriente que la contradice. De toda esa masa informe que rueda por el mundo como una gran pelota, apenas alcanzamos a retener en la memoria el cliché, el encabezado, la frase que tiende un lazo alrededor de la vaca. Pero nos falta soga. Vivimos una sobredosis de información, somos el cubo de todas las goteras. (…)

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* Laszlo García se reserva los derechos de autor de este texto.

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Donde mora político parientes tiene en corte el diablo. Sentad a un Sampedro, a un profesor, en la poltrona de cada uno de los políticos y la humanidad experimentará un avance de varios lustros. Debemos contemplar otras formas de administración. El Gran Queso Universal está comido por los gusanos, hiede y apesta…El celebrado sistema de bienestar es el cadáver en la trastienda de una funeraria. El mecanismo debe saltar y hacerse mil pedazos. La verdadera revolución vendrá de la mano de una fermentación más sabia, más sana y nutriente del Queso Individual,  una revolución de “dentro hacía afuera”, de lo interno a lo exógeno. Un pequeño cambio individual tiene una reverberación insondable en el entorno de la persona. Puedes comenzar por entrar a la panadería del barrio con una amplia sonrisa demente, acércate a esa señora que tiene harina en las pestañas y dile; <“¡Hola! ¿cómo estás?, ¿Está tratándote bien el día? Sabes, preparáis aquí el pan más gustoso y sabroso de la ciudad, ¡enhorabuena!> – no tiene ninguna importancia que sea mentira – suéltale todo lo que  lleves en los bolsillos y despídete con tanta cortesía como seas capaz. A menudo echas sapos y maldiciones sobre el curso que está tomando el asunto, entonces, si verdaderamente estás preocupado recógete una temporada donde puedas estar tranquilo, destina tiempo a cambiarte a ti, tu hoja de ruta, y tu manera de conducirte con tus vecinos. Nunca he sido un ejemplo, quizá sea el más inútil de entre todos los seres humanos, pero siempre tengo presente cuál es el cuadro de situación. Los hombres y mujeres que se hagan cargo plenamente de su existencia, no verán la necesidad de declinar su bienestar en analistas, doctores, partidos políticos, gobernadores, ideólogos… Estos granujillas son sencillamente un placebo, aunque resulte desconcertante, no son necesarios para “la vida”. Vivimos atemorizados porque en mitad de los cultivos han clavado un enorme espanta-pájaros y al observarlo nos hace temblar y mojar los pantalones, pero el trigo amarillo, la cebada, los naranjos, el río y el horizonte son nuestros, y permanecen ahí para que podamos hincarles el diente. La vida es nuestro único haber en el libro de contabilidad, las páginas de este libro no son infinitas; está en nuestras manos el lapicero para colmarlo de color y garabatos, o dejar que otros lo hagan en nuestro lugar y en nuestro nombre.

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* Laszlo García se reserva los derechos de autor de este texto.

El orden lineal ha sido acuchillado. Todas las superestructuras se desmoronan sobre el pavimento. La ilusión aniquilada. El regreso a la tierra natal ha dejado de cobrar sentido, Europa no es sino la misma prisión; El hombre. Los veinte gramos que separan lo vivo de lo muerto son una medida inexistente.

En el forcejeo sentimos el placer y el dolor. Lady Tukuman brilla a la par que se desgarra la matriz con un fluorescente de tres palmos. Quiere marchar y quedarse a un tiempo. Pero no hay nada para lo que quedarse ni nada por lo que partir. Los visionarios han resultado un fraude. Los grandes hombres de nuestro tiempo y de tiempos pasados nos han querido alimentar pero el aire no es suficiente. Con el paso del tiempo el gargajo vuelve una y otra vez a la boca. Nada más allá. El redentor está pelando ovejas; se acaban las mejillas a las que ofrecer al puño. La vasija colmada del aquí y ahora metafísico; el limón que hay que exprimir hasta pelarnos la mano, el instante presente como acto último, un embuste para necios. Puedes chutarte Riumbaud o lo que sea. Puedes comer una por una las páginas del más sabio de los manuscritos de todos los tiempos o puedes rasgarlos como hizo André Bretón. Puedes intentarlo tumbándote cómodamente en el diván; escucha al Dr. Froid o a Lacán en persona, cuéntales que necesitas meneártela con un billete de quinientos pavos empapado en tinta de calamar. Eso no va a salvarte. Trata de ir a un teatro o incéndialo. Arréglate un grupo de Rock & Roll, salta una y otra vez como una chinche. Reencarnarte en el nuevo Jagger;  podrías joderte tantas adolescentes como quepan en un transatlántico, y nada cambiaría. La desesperación ha tomado el timón; siempre lo sostuvo. La bomba de achique funciona una o dos veces, luego queda atorada por la reiterancia. Los anfibios que fuimos se desecan en Polinesia. El Gliptodonte ha enfermado de su propia conciencia, va dando bandazos con movimiento torpe y lunático, sus músculos emanan ácido prúsico y se deshacen, sus mandíbulas castañean con espasmos epilépticos; el cáncer del Gliptodonte es el propio Gliptodonte. La solución para el axioma es que no hay axioma. Lo cierto es que únicamente; nada.

Priscilla trae la Buena Nueva; Los cráneos ya están reventando. Me cuenta que ha encontrado por fin el gusano que buscaba para sus poemas. Estaba en el fondo de una botella de Mescal. Asegura que las aceitunas salen más saladas que nunca y las naranjas más dulces. Ha ido al epiceno Buenos Aires, ha subido cantando “ Un cigarrillo para las amapolas” por la calle George Newbery. En un soportal se ha quedado clavada mirando. Había allí un picaporte muy bien bruñido que podía servir de herradura para el caballo Minoico que viene formando a base de trastos. Se las ha arreglado para extraerlo. Me enseña su nuevo picaporte para que le dé mi opinión. < Es un picaporte excelente> La verdad es que la pieza brilla como el oro. Por lo demás es un picaporte con forma de asa muy común pero Priscilla está del mejor humor por el nuevo hallazgo. En Palermo se ha parado a beber de una fuente y un granujilla que andaba por ahí jugando balón junto con otros le ha pellizcado el culo y se ha echado a correr mientras los otros le espoleaban. Ella se ha vuelto y se ha sonreído.  < Pendejo >; va y le dice, luego se saca la zapatilla y se la muestra. Los chavales ni media. Eso le ha recordado que no ha podido conseguir unas buenas elásticas. < Éstas están como el coche de los pica-piedra. Cualquier día voy a cortarme. Además he visto unas muy Kitch en el rastro de San Isidro. Creo que iré el fin de semana >. Camina un par de manzanas hasta la place y busca la boca. Es una pena que haya tenido que entrar porque < Es un día de sol y se me iba a cortar la mayonesa> Entra en el Subte de plaza Italia. Ir al Subte es entrar en el crematorio, para Priscilla. Todo ese galimatías de vagonetas y cuerdas de presos, una antesala a la demencia común. Todos esos hombres y mujeres tensos como raíces, todos inquietos tratando de no mirarse, una urdimbre ensalada que barrunta clases, sexos y razas; todos salen de la centrifugadora con gran inmanencia. Una generación de epilépticos potenciales, la generación de los Tic´s. En realidad hay algo estrafalario en ese asunto. Cincuenta años atrás podías subir a la grupa de un asno y viajar tan apacible, contemplándolo todo. Espacio y tiempo, la noción de arbustos en ciernes sacudidos por un leve Poniente, el cielo acobaltado, el silbato de un vapor en alguna parte, el sonido hueco de pezuñas en el asfalto, deteniéndose el animal, la calidez humeante de un enorme cerote; proseguir después de un rebuzno y en punta las orejas. ¡Arre!. Ahora hay que pasar por la centrifugadora, toda la prisa del mundo contenida en las entrañas. Luego gira el bastidor y se levanta la barrera; los jabalíes enloquecidos salen a campo abierto a por sus bellotas. Priscilla cierra los ojos como un Gandhi cuando viaja en las vagonetas de la funeraria. La lunatiza andar por túneles a oscuras.

Compartimos un yuyo bien fresco. Estamos sentados sobre el antepecho de una ventana de la sastrería El Cocodrilo, en San Telmo. El sol pega con furia en los edificios de enfrente. Una cuadrilla de palomas urbanas juegan Dominó; están desocupadas por la crisis. Todos igual. Una mueve con agitación el ala derecha, luego pone el ojete en pompa y lo hace oscilar hacia los lados; ha ganado la partida. Ahora todas tendrán que sumar sus migajas e invitarla a un Coñac. Priscilla sonríe, por dentro hace cábalas para uno de sus poemas negros. Estará pensando en qué pensaría Apollinaire o Alfonsina Storni de todo este vívido espectáculo que camina ante nosotros; los nenes empujando a duras penas las enormes carretillas repletas de cartones, el hombre que manipula un Solideo sobre la mesa de mármol de un café, gotas de pintura de colores sobre el marco gris de la calle en el bailar de faldas de esas mujeres que atraviesan , el rostro encendido de una vieja que discute con nadie, el pobre diablo amputado tirado en la esquina, la sangre que corre invisible calle abajo llevando consigo el pesar humano, cientos de sandías abiertas y esparcidas por el suelo; un verdadero cementerio.

* Texto extraído de mi libro “Gliptodonte”, de próxima aparición.

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* Laszlo García se reserva los derechos de autor de este texto.

“Un under-dog cualquiera”

Publicado: mayo 21, 2013 en Artículos

(…) Cuidate de no volver a poner los pies en el alambre; esas habían sido sus últimas palabras -mientras jugueteaba con su chicle de menta- en la barra del Bottom-up. Lo recordaba bien a pesar de ir bastante cocido durante toda la conversación. El alambre de espino se ha quedado en Europa querida Priscilla, junto con las polillas, los radiotransistores y el Nembutal. Viví en un cementerio Romano. Fui apuntador del circo hace 2000 años. Andaba de aquí a allá con el pie puesto sobre huesos y cráneos post-magdalenianos, sobre el foso con paredes de sangre seca salpicada por mordeduras de león, sobre anfiteatros y fórums de antiguas comedias bañadas en el fluido de Baco. Olisqueé los baños en que Publio Cornelio Escipión apartaba su dorado casco de cresta grana para entregarse a torvas bacanales entre cien rubias vírgenes. Recogí uno a uno los laureles del César y les prendí fuego, deambulé sobre playas donde atracaban navíos de comercio con bandera Persa. Una proís abierta en forma de astilla de lo que fuera el amarradero de una antigua goleta griega se clavó en el dedo gordo de mi pie y comprendí que mi destino, como el de Ulises, quedaba lejos de esas playas. Así con viento amigo y mar favorable subí a bordo de mi pequeño tronco de alcornoque y floté como un corcho sin rumbo. Allí dejé el alambre de púas hambriento y la silla eléctrica con correas tomadas para mi talle y medida. Dejé a las musas con sus cánticos de matronas y ponedoras. Dejé la aldea concebida para engendrar únicamente, cuyo templo tiene la forma de una semilla de Tornasol. Dejé la pequeña glorieta donde cada día festivo se representa la misma disputa, una y otra vez. Allí quedaron los animalillos de cebo beligerando todos por el mismo hueso de aceituna. Ni uno vio los surcados campos repletos de frondosos olivos un poquito más allá. Ni uno conocerá el éxtasis ni la dicha a no ser a través de los intérpretes que asoman de sus pantallas de conglomerado plástico, sus adorados intérpretes con corazón de amianto y sonrisa de ferretería. No conocerán este plenilunio líbero que me lleva sobre alas de algodón de feria y melodías de Eucarina hacía los astilleros. Mis vecinos resisten allí incrustados en sus tresillos de Barathea desgastados con tres enormes raspaduras de tres enormes culos estáticos. Son los culos de almidón de la señora Beribee, Don Beriboo y el pequeño beribii, allí sentados con pantuflas de neopreno por si se inunda el mundo y con diez mil antenas parabólicas desparramadas en el living por si algún roedor afilándose los dientes destroza el cable a tierra del televisor. Todas esas lucecillas de las petroquímicas les figuran la ilusa ilusión de que quizá algún día cuando las cosas sean favorables volarán hasta Las Vegas. ¿Por qué? Por qué algún día con toda probabilidad las cosas han de ser favorables, también para el clan de los Beribee y su retoño, ¿acaso dios no lo dispuso así?. No señor, no lo creo. Lo que habrá es fuego a discreción. Lo cierto es que las mandíbulas huesudas del mundo los masticarán como chicle, puesto que aunque lo ignoren la señora beribee y su señor Don Beriboo y el pequeño infeliz Beribii son hijos del mundo y no de dios, e igual a la lechuza que regurgita una informe masa de pelo y sangre de lo que antes había sido una saltimbanqui musaraña, el mundo los tragará con su tresillo, sus pantuflas de neopreno y su televisor. Luego los reciclará en bolsas de congelado. Todos los vecinos; bolsas de congelado. Si todo hubiese sido avisado tan sólo unos días antes, Don Beriboo hubiese hecho estallar su bragueta contra las nalgas de la señora beribee, y está tendría los labios del coño inflamados como dos solomillos y los ovarios echando humo. Demolerían la relamida caja fuerte lacada en verde donde guardan sus ahorrillos, sus botones de oro, sus bisuterías y testamentos, acumulados concienzudamente durante toda una vida. Desanudarían al fin el nudo Borromeo de la vida austera que engarza con fuerza obsesiva sus cuellos e irrumpirían en el Waldorf Astoria para correrse una buena francachela donde no faltaría Champany de gran reserva, ni Morean Blanch, ni licor Margarita, ni Luxardi Samvuk, ni el vino de Sauco, ni el tabacco de Tagarnina, ni el puro cubano, ni el huevecito de rojo del Libano ni la yerba. Darían un gran festín y convidarían a todo Cristo. En la despedida del fin del mundo lustrarían sus tubos intestinales oxidados de comer Lombarda con el mejor caviar negro y rojo, con exquisitos hongos del Asia, con jugosa langosta y percebes, con los más hediondos quesos franchutes y holandeses y tournedós à la béarnaise, con jamón de bellota y cortes de solomillo con pimienta de Cayena y deliciosa ternera Cordon Bleu, todo ello entre lingotazos de bebidas espumeantes y sorbetes para colocarlo en el estómago como corresponde. En postre ricos pasteles de frutillas y mango, streussel y fastnach küchen, helados de dulce de leche y tachones de chocolate, crocatte y cremoso mousse. Un colofón, a base de una polvoráina de nariz que culminara en el ejercicio desenfrenado de una gran orgía matutina sobre flujos y reflujos bañando cuerpos, sábanas, muebles, cortinas; una gran corrida humana. Entonces Beriboo sacaría del pequeño cajoncito del placar el calibre veintidós que guardaba para repeler al ratoncito que roía su cable a tierra y si le quedara algún rescoldo de dignidad, al ver pasar una a una sus diapositivas , se bolaría la cabeza junto con la de Beribee y Beribii. Entonces por fin viajarán a las Vegas. A su propia Las Vegas. Su Erín, su Parcelso, su Sangrilaa, su Cabo Verde, su cielo, su Sangai, su Alejandría, su Tierra Santa, su Jartúm, su Babilonia, su Edén, su Nabaae, su Olimpo, su Narrangansett, su Gólgota, su Toboso…(…)

*Texto extraído de mi libro “Gliptodonte”, de próxima aparición.

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* Laszlo García se reserva los derechos de autor de este texto.

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Letras del disco Cartas desde Casablanca.

1.- El Poeta Tartarín Krishnamurti

Un gran sol muy sangriento y Tarantino

Penetra el distrito federal de la ventana,

En la juventud despiadada de Adriana,

Las leyes son de saliva.

Da comida al pobre

Poeta de segunda fila que de mañana,

tose beodo de aguardiente de cazalla,

Todo a cambio de un verso.

El poeta Algazul le promete

Que hará deporte y leerá el Tao Te Ching

Si Adriana le otorga el derecho a sábana,

Habla solaz.

Pues tiene por corriente

Que el amor, nazca de una farsa

Porque de una farsa muere,

Séase de una moneda cruz o cara,

Cara o cruz

Suena un claxon

En el pecho de la muchacha,

Las mejillas amarillas y naranjas,

Hoy era todo un verano y

Adriana está devorando

Un cuerpo hasta las últimas relevancias,

Figurándose que es un cuerpo con alma,

Con alma debajo.

.Este poeta del que les hablo,

Ya dejó de creer mentiras

Porque verdades ha encontrado

Sube la cuesta borracho

Increpando al vecindario,

Sin morir sin haber  matado.

Entraste en cortocircuito

En un mercadito de Varadero ,

Volcaste  toda esa fruta

Y con furia pisoteaste mi sombrero

Luego bailamos un tanguito horizontal

En un  portal viejo de San Telmo

Querías además un tiesto

Para San Valentín con adelfas puesto,

A las afueras de un chalé que estuviera

A las afueras del mundo entero

El poeta Algazul es honesto

Sólo después del acto y así manifiesta

Ser ave suelta que vuela de paso y solitario,

ese es su juego.

No hay ningún enredo

Ni viajes al país donde escribe las palabras,

Ella desinflada como un globo con babas

Lo ve partir bajo el sombrero.

Pero el Lárico está hecho

De tierra en barbecho perpetuamente arada,

De Trouble, de zapatos como potros con alas

Para  surcar el suelo,

El poeta se despoja como lo hiciera un dedo

En la solapa, del miedo, 

del quiero y no puedo,

pero hoy voy y por huevos me atrevo.

Este poeta del que les hablo

Comenzó a creer mentiras

Porque verdades no ha encontrado

sube la cuesta borracho

increpando al vecindario

sin morir, sin haber matado.

2.- Paroles touchantes

Abrillántese cada quién su lámpara de Aladino

Juega con la nena en el rio lésbicamente

desclávense uno a uno los clavos del Cristo

póngale canas al aire a su aburrido marido.

Si el desamor es un brinco hacia el abismo

Escupa al porvenir un lapo por el colmillo

– Je ne parlé pas competitivité, je parlé gerenerosité

No hay peor carta que la que no se empeña

Que no sea el Prozac el que te la venda

Encabrónese el buey con la noria de giro

Arénguese el cobarde con pan de higo

Si la vida te da la espalda, alzale la falda,

Dale un touch en el culito.

– Je ne parlé pas logique, je parlé gerenerosité.

Quien sabe si el dios jugó a ser Mephisto

Si el destino se deja ya encajaré bolillos

Cuando el ocaso nos quiera envejecidos

Tiempo tendremos para buscar el tiempo perdido

En cajitas de cenizas de lo que hoy no vivimos

– Je ne parlé pas logique, je parlé liberté.

3.- Madrugada en Buenos Aires

Un cielo atormentado cubre la ciudad

Por aquí no cruzan ni los aviones

Las prostitutas se recogen al portal

Tiñen de bermejo las colillas

De un paquito que fuman y al fumar

Dibujan volutas como algodones.

Tienen las rodillas llenas de moratones

Y ríen locas tal que el último día.

 Eres tú el viajero y también el camino.

Un taxista les chifla con los dedos

Queréis dar una vuelta tengo merca

Y Rebeca que va puesta mira a Patty

Que tiene un lápiz metido en la nariz

La mina ya arremanga su remera

¡Pues claro que sí! y se dan una vuelta.

Mientras despierta un sol gordezuelo

Chirrían las rejas de los quioscos

Y uno pocos rezagados canturrean

A todo pulmón una canción de los redondos.

Eres tú el viajero y también el camino.

Una vomitera salpica una esquina

Desde la alcantarilla llegan ociosos

monstruosos pensamientos del subsuelo

El tripy dijo down, down, down,

y el bajón me deja arrellanado

calentándome al calor del sumidero.

Es aquí cuando morirme creo

Como perro retorciéndose al sol

Eres tú el viajero y también el camino.

Perro suelto sin dios ni patrón

Pero esclavo encadenado

De aquella mirada como de ida

Al recordar la matina de Mayo

En que se rajó el cableado

Con mi cuchilla de pintar

Porque no se bancaba esta vida

De vivir siempre a tiro de mata

Sin encontrar un solo motivo

De matarse a tiros y bencedrinas

De creer que no hay una salida.

Eres tú el viajero y también el camino.

4.- La senda de tus humedades.

Como no iba a quererla

Con el sacomano tan lleno de nada

Hipotecado al vuelo de su falda

Y de cuajo colgando la raíz

Son tan largas tus pestañas

Y tan negras mis mañanas

Que tres tigres acodados en la barra

Barren sus penas a golpe de bar.

(pintan y pintan rayas)

Como no era trigo limpio

La tigresa abandonó el trigal

Al salir del local se cala el bombín

Lustra de blanco su nariz y al Nirvana

Un lugar de mala cara con puerta de atrás

A pegar un clavo que saque otro clavo

Alguna huelga de piernas cruzadas

Otras le dan la espalda pero Marta

Le da cama, goma y sabanas limpias

A cambio de nada, a cambio

De un soneto de Roberto Bolaño

Que a ella siempre le arranca las lágrimas

Hay un cartel colgando en mi frente

Cerrado por decepciones estivales

Arrecifes del coral y querencias 

Del período de abstinencia de tus sales

De reseguir tus humedades

Plácido entro en tí sirena

Eres mina inundada y nado

Al salirme me siento un pescado

Y sabes a algodón de feria

Y sabes porque sabes casi todo

Que me corro los mil metros

Con sólo mirarte a los ojos reina

Hay un cartel colgando en mi frente

Cerrado por decepciones estivales

Arrecifes del coral y querencias

Del período de abstinencia de tus sales

De reseguir con la lengua tus humedades

5.- Una canción para mi Una

El mundo yira a pedales mientras voy en ala delta

Buscando los modales que perdí a pie de tu cama,

en tus córneas celestes que por los codos callan

Que se tragan un sapo por no darme una bofetada.

Desde crío peregrino por caminos de verde asfalto,

encuentro la birome cuando pierdo los papeles

te falto cuando estoy contigo con mi ombligo sólo

y me dices que presento el aspecto de un muerto.

A menudo me siento knoqueado por un puño,

Con el epicentro en cualquier lado y agarrado

a una hoja de hierba mientras me estoy ahogando

Repleto de tu veto a mi persona y dipsomaníaco

Giro la presilla del grifo para ver un poco el sol;

Unos salmones al galope remontan el camino

Hay en rigor extraterrestres en el polo sur

y libres corren las liebres a lo largo de los ríos.

El desamor  enamora, los amantes se odian,

Tu indiferencia  y desdén me tienen en el bote

De la hierba paraguaya como cántaro a la fuente;

Una personalidad frontal y bien altiva la frente.

Me gusta cuando gimes porque estás como ausente

Te abandonas a tu suerte y parece que volaras,

Me gusta cuando cierras fuertemente las pestañas

Y entrelazas con los míos los dedos de los pies,

 Me gusta del anverso del derecho y del revés

Cuando tiras el negligé a la lámpara de araña,

y me arañas y con saña aprietas los dos labios

y como en un balancín tu pecho sube y baja .

Mañana casi viernes voy directo a tu mezquita,

Bajo una luna platina voy a leer el Corán,

El Corán de los corales de tu morocha carita

De tus uñas lacadas y tu braguita de celofán.

Yo soy un escolar aprendiz de tus pecados

Prometo ser aplicado al pie de tus rodillas,

Tabú de ojos largos, mi extraño corazón

en la mayúscula de tu nombre vive aovillado.

Un revólver bajo mi corazón son tus delgados labios

Cada lunes cuando te piras hago girar el tambor

me estoy quedando sin pilas o es la vida tan cansada,

vida si tu voz me olvida pareciera que no queda nada.

6.- Cartas desde Casablanca

Cayó el hachís del moro

Como cada primero de otoño,

Todo vestido de celofán

El polluelo ha salido del huevo.

Corren las mulitas por el cielo

Las esperan con el afán

De quien espera el verano;

Lo esperamos casi desesperando.

Me excuso un rato fuera del mundo

Voy a dar vuelta al viejo velador,

Arrellanarme a soñar con tu sexo

Como un perro retorcerme al sol.

Por las rendijas de mi impaciencia

Se cuelan vuestros relojes en punto,

Vuestros “dos y dos son cuatro”,

El torbellino mundano de la inercia.

Dirán como arbitrando y dirán;

Los condenados a la demencia,

Pérdida de la conciencia del ser,

Que tendremos sed de por vida

 Dirán y no se darán por molestos

Cuando les digo simplemente deseo,

Lo veo más claro con este humo

Lo veo todo muy crudo sino fumo.

Porqué os fastidiará tanto que uno

Quiera desplayar a gusto su querencia,

Darle la vuelta un toque a la cruz

Echarle un poco de cara y sonrisa.

Esa canción que cloquean a diario

Almas bienpensantes que nausea,

Te adjudican uno de sus guiones,

Otro rodamiento de la maquinaria.

Caras de sello de carne esclava

Brilla en sus ojos un código de barras,

Unas amarras cuelgan de sus manos,

Perdieron el play off de los fracasados

Estarán ustedes mejores si no juego

Busquen a otro que les dore la píldora,

Yo me quedo en la hierba soñando

No es necesario justificar el deseo.

7.- Athenea Sterne

Me sentaste en la silla eléctrica´

Me pusiste la camisa de fuerza

Alegre de ver las miserias ajenas

Te borraste acelerando el Sang Yong

Era la crónica de una muerte anunciado

Una primavera negra

Éramos  dos eslabones perdidos,

Eramos dos sapos que gorgotean henchidos

Éramos los dados dentro del cubo

El gorjeo añil de dos pajaros mojados

Que en distintos nidos y envenenados,

Toman cuadraditos de papel

Perdido ya el tren que conduce al paraíso,

Pusimos rumbo a Itaca que sin ser lo mismo

Es bonito y tiene vistas

Allí ocupamos un céntrico piso

Y en la fachada más alta colgué del friso

Una pancarta: vivo con la misma Atenea.

Athenea y su rubia melena

eran la afamada panacea

sueño preferido de cualquier mortal

que chasco, si tu supieras

que sólo era una rubia cualquiera

ni más guapa ni más fea que las demás

Pero más cruél

El tiempo implacable  hizo su resumen

Y lo leí,  un tosco volumen

Habíamos repleto sin una sóla letra,

En la balanza que pondera pesa el crimen

Del tanto al duplo más que los magazines

Con daguerrotipos de amor a manos llenas.

Para llorar lo vivido usé unos cleeanex

Y las crines de un caballo en balancines

Para huir de tus trucos de trilera

Tan lento anduve y jugando al despiste

Que allende los mares, en los confines

De la patagonia perdí una joya.

Athenea y su rubia melena

Era tan insoportables como la belleza

Barco que cualquiera quisiera tripular

Que chasco si tu supieras

Que el casco incluía grietas

Que vaciaban su mollera de sal.

8.- Tonada Censurada

El mejor de mis amigos

Se llama Dumirox

Tiene un cuerpo comprimido

Y un traje de cartón.

El día que ando vencido

Lo llamo conmigo

Le invito a agua con limón

Y barremos el destino

La flor de mis amigas

Se llama Cocaína

Hacemos el amor cada día

Frente a un espejo

Si ve que me vuelvo viejo

En una letrina

Me rasca la la nariga y me tira

Un puñado de arena en los ojos

Pronto di una fiesta

De compañías raras

Todos estaban knocout

Y ninguno se pegaba

Nadie enamorado

Pero todos se besaban

Y ni uno trajo sopa

Pero todos con cucharas

El mejor de mis pocos cuates

Se llama chocolate

Pertenece al ejercito del aire

Es comandante

Él comanda noches sin nadie

En papel secante

La melodía africana que asesina

Cualquier desastre

Mi amiga de más envergadura

Se llama literatura

Es un gigante que conjetura

Motivos de vida

El día que no tengo ninguna

droga dura

y la noche se vuelve tan fría

yo le canto a la luna

Pronto llegará la cumbia

Y compañías raras

Todos estaban Knock Out

Y ninguno se pegaba

Nadie enamorado

Pero todos se besaban

Y ni uno trajo sopa

Pero todos con cucharas

     

9.- Lunas en un pozo.

 

Desolación,

Aquella canción

Era una puta triste.

El sol,

Un bandoneón

Amordazado a una escayola.

El corazón,

Un chicle masticado

Una gramola rota.

La droga,

Dos ojos que persiguen

Como una flecha y yo,

Poniendo tiritas

A este desangrado.

Pasa volando un negro alcaraván

A robar…me la alegría

Me huelo el dedo

Y te recuerdo flor encharcadita

Tus labios

Me suben a la cama

Como un escarabajo

Un tajo

Que abre la tripa del barco

Naufrago

Tras la ultima tabla

Tras la salva de cañonazos

Encañonado

Y canto,

Cuando solo cantar va quedando.

Cantando,

Cuando sólo va quedando cantar

Ansiedad,

le dijo a la locura piérdete

A donde vas?,

A imaginar con verla

La falda levantarle

En la charca

los labios mojarme

A meterle luz de gas

A tanta oscuridad

A pedirte que me salves

O  me dejes atrás

¡No me dejes!

(No me dejes colgao

En la calle Callao

Gritando loco

Quiero lunas en un pozo

Que alborozo ver  un oso

Que transita en levita

Por el fondo del mar)

      

10.- Chupando tu herradura.

Ahí estaba sentado frente a mi

Con la Fender bien afilada

Nadie cree en el rock´n roll

Me gusta el rock n´roll porque es cómo un joint

Cuando nadie espera nada de ti

Se proclama libertad

y puedes hacer lo que te da la gana

He oído que lo llaman porvenir

Será porque no viene nunca,

Será que te voy a comer los otros labios

Allá donde no te pega el sol

Voy como un Boing por el cielo

Levito igual que Buddha

Voy soñando que me pierdo

Bombeando en tu herradura

 

Deambulabas colada por Madrid

En Malasaña hay de la buena y de la mala

Cruzabas esas piernas para mi

Te gustaba llegar en trip primera al nirvana

Cuidado con las gomas de mala calidad

No das el tipo de mamá,

Solamente procuras hacer

Todo aquello que te sienta bien.

He oído que lo llaman por venir

Será porque no viene nunca

Será que te voy a comer los otros labios

Allá donde no te pega el sol

Voy como un Boing por el cielo

Levitando como Buddha

Voy soñando que me pierdo

Chupando tu herradura

Enterrar mi nariz

En un monte de rizos

Quiero volver a la matriz

A través de tus piernas de Nylon.

Tus labios

Dos frambuesas machacadas

Y toda mi religión.

11.- Entropía Post-Ciao

Mal se camina con el alma debajo de los pies,

Y el ayer colocado como un rosario de espinas,

Entre la coronilla, el adiós temprano de una mujer.

El cuerpo cansado se adentra en las ruinas,

Lo bello que ardía cede su lugar a la dejadez,

Y un teléfono maldito parece estar sin línea.

El tiempo que en la noche malvendí a la luna,

Fue mácula de sangre a tu limpia y sincera brisa,

Sin premura al punto grité, llévame contigo locura.

Encontré muertos cuando hilvané pesquisa,

sin más camino que vereda sola y oscura,

anduve perplejo y mudo, mas contuve mi ira.

Un buen día largué al olisquear  tu basura,

Y me diste el antídoto quebró mi pila;

El amor propio ofendido es la mejor vacuna.

Escucha los temas pinchando sobre los títulos ↓

1.- El Poeta Tartarín Krishnamurti

2.- Paroles Touchantes

3.- Madrugada de Buenos Aires

4.- La Senda de tus Humedades

5.- Canción para mi Una.

6.- Cartas desde Casablanca

7.- Athenea Sterne

8.- Tonada Censurada

9.- Lunas en un pozo

10.- Chupando tu herradura.

11.- Entropía Post-Ciao

Bálano Rocanrola somos Big Fransis, Quimyco, Laszlo García, y Ludwing Van Bethoogreen.

Big Fransis

Electric Guitar

Quimyco

Acustic Guitar

bethogreen

Espiritual Father and Green Troumpet´s

Laszlo Mr.hide

Letters and Voice

En Cartas de Casablanca colaboraron; Jordi Vidal de Ankor (batería), Arnau Carulla de Némesis (batería) Naty Sánchez (coros y segunda voz), Xavi de Devolución Zero (grabación y sólo de guitarra en Entropía), Vià Pérez (Encuadernación y libreto), Ruana (dealer).

*Bálano Rocanrola® estamos en Goear (Cartas desde Casablanca), Myspace (El tocador de señoras, soy yo) y en Facebook.

*Bálano Rocanrola® se reserva los derechos de autor de estas canciones.